Feliz feliz último día

Al día de hoy me gusta dedicarle tiempo a hacer resuménes, sumas y listas. Siempre me gusta quedarme un rato a solas para hacer repasar…

La lista de lo mejor del año, de lo que me quedó por hacer. Sumo lo bueno y resto lo malo, aunque de esto me acuerdo poco.

También hago la lista del año que viene. Con lo que deseo,  lo que querré hacer (y por lo que me esforzaré por conseguir, porque nada llega solo) y sobre todo, lo que no me pienso perder…

Al final, siempre acabo contenta. En mis listas gana lo bueno. Tanto la del año que acaba como la del que está por comenzar. Y la suma es positiva.

Te deseo que tus cuentas también salgan como las mías y que el año que viene sea un poco más fácil que este, y por supuesto, esté lleno de sorpresas agradables.

Como propósito, intentaré no tardar tanto en postear en el blog… A ver si lo consigo. Besos a todos

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Sequía de jóvenes talentos, por Agustín Velasco

Hablemos de jóvenes creadores de moda andaluza. ¿Los hay? Seguro que sí, si algo ha sobrado históricamente en Andalucía es talento en todas sus facetas. ¿Pero dónde están?

La moda es una maquinaria de renovación generacional en perpetuo movimiento. Cada temporada surge una legión de jóvenes aspirantes con propuestas llenas de ingenio e ideas rompedoras que tratan de escalar en la pirámide del sistema para hacerse un hueco dentro del quién es quién de la moda. Son tantos que es imposible seguirles la pista a todos, pero ¿por qué son tan pocos los nombres andaluces que surgen?

Los factores que inciden en esa sequía de jóvenes talentos del sur son muchos. Podríamos enumerar unos cuantos: la moda no es una industria madura en nuestra región, la bohemia creativa nunca ha sido bien entendida por aquí, las pocas escuelas de moda que hay no fomentan el espíritu creador, no existe un movimiento underground o de contracultura que aglutine y ponga en contacto a estos talentos… y los pocos que mantienen intacto su interés por la moda tras sortear todos estos obstáculos terminan emigrando a ciudades donde la moda tiene su propio estilo de vida, como Madrid, Barcelona… o Londres. Ese es el caso de las chicas que componen la firma Agua Negra (Bárbara Azagra, Tamara Gómez y Luisa Amanda), ganadoras del I Certamen de Jóvenes Diseñadores de Andalucía, que no dudaron en ‘escapar’ de Sevilla para probar el sabor de la contracultura neoyorquina y londinense, ciudad esta última en donde actualmente residen. Ahora Agua Negra regresa para presentar su primera colección en la Pasarela Mustang celebrada del 18 al 20 de julio dentro del Festival Internacional de Benicàssim, vivero de talentos del que han salido gente como Davidelfín, Ion Fiz o Anjara.

Un joven diseñador, por definición, es aquel que vive en la continua precariedad, recibiendo remesas de casa que lo ayudan a sobrellevar los años de prácticas en mil y un ateliers de los ya-no-tan-jóvenes creadores, mientras crea sus pequeñas colecciones que muestra en mil y un eventos alternativos. Y es que eso en Andalucía… Los padres primero te tratan de convencer para que estudies algo útil que ayude a que te ganes la vida: Derecho, Economía… incluso Filología Griega les parece mejor que ser diseñador. Si no pueden con la vocación del niño y le terminan pagando una academia de diseño, en cuando el chico/a sale pespunteando empiezan a presionarlo/a para que lo enfoque pragmáticamente: “la vecina del quinto tiene una boda y no tiene modista…” o “¡niño, a hacer trajes de flamenca!”. Y así se quedan en el camino el 90% de los estudiantes de diseño, el 9% restante terminan en Inditex o Mango, y el otro 1%  (el que realmente va a ser un joven diseñador) lo encontramos en las taquillas del AVE sacando billete hacia el futuro… fuera de Andalucía.

Afortunadamente comienza a haber gente que no sólo se queda, sino que trata de dinamizar el ambiente creativo, como el dúo gaditano llamado Solitas, que se empecina, con buen tino, en hacer crecer aquello que empezó llamándose Mivestidoazul y que ahora ya empieza a tener enjundia bajo el nombre de South 36.32N. Este escaparate de la modernidad con sede en el Baluarte de la Candelaria de Cádiz puede ser muy positivo para la formación del espíritu creativo de los andaluces.

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Todos los años me acerco a los chicos que se van a graduar en distintas escuelas de toda la geografía nacional para seguir la pista de los más prometedores desde el principio, y les hago preguntas como “¿qué revistas de moda soléis leer?”. Las respuestas de los andaluces suelen ser muy desalentadoras porque no es habitual que conozcan las biblias de la modernidad españolas y extrajeras como Neo2, i-D, Paper… Y no tienen excusa, porque en 2008 Internet es una herramienta que todos manejan (o eso creíamos), y mientras que cualquiera que haga camisetas en Madrid, estadío más primario de un diseñador, tiene un blog, fotolog, perfil en MySpace o FaceBook, en Andalucía hay aspirantes a diseñadores que no saben encender un ordenador. Algo que, por fortuna, va cambiando poco a poco y ya empieza a verse gente que explota las posibilidades de la tecnología como los chicos de ‘Yo me lo guiso’.
“En Andalucía no existen oportunidades” me decía recientemente un estudiante de moda, a lo que me vi obligado a responderle “pues creadlas”. ¿Cómo era aquello…? PEZ QUE SE DUERME, SE LO LLEVA LA CORRIENTE.
Agustín Velasco es editor de moda, colaborador del diario financiero elEconomista y de revistas de tendencias como Neo2, B-Guided o GQ, entre otras. Agustín ha sido director de moda durante cinco años de NewsFashionWeek y su proyecto más reciente es el blog de estilo y moda de la web de elEconomista, Fondo de Armario.


Tocados & Vaqueros, el maridaje de Cristina Vázquez

Dicen que llevarlos es de valientes, pero la valentía habría que dejarla para otros momentos. Para llevar tocados no hay que ser ni la extravagante de la familia, ni la amiga atrevida ni mucho menos la valiente; sólo hay que ser flexible y saber ver que pueden levantar un vestido de hace dos temporadas hasta la estratosfera, pueden distinguirte sin señalarte, pueden devolver a la moda el carácter de juego que nunca debería perder. Qué puedo decir yo; llevar tocados es como leer: nada peor que intentar convencer a alguien de hacerlo, pero lo que sí es cierto es que los que lo hacen, disfrutan más de la vida.

Pienso que no estamos acostumbrados y nos da vergüenza, aunque siempre se han usado. Antes las mujeres se adornaban más la cabeza, con flores, con pequeñas joyas. . En la Antigüedad ya lo hacían y en todas las épocas ha sido signo de coquetería. Ahora quizás le damos más importancia a los zapatos, a los bolsos o a otros complementos. Es posible que se busque la utilidad en los complementos, pero no hay que olvidar que en una ciudad como Sevilla, en ciertas épocas del año casi podrían considerarse “indispensable” para evitar el calor y las horas de sol, y los sombreros apenas son usados por hombres y mujeres.

Supongo que es cuestión de moda, hace años no se podía salir sin ellos y ahora, como decimos, ni lo pensamos. No hay demasiados en las tiendas y no lo vemos muy a menudo en la calle, por eso no prestamos atención a este elemento.

A la gente, en el día a día, no le suele gustar destacar entre los demás con algún complemento diferente que les distinga, aunque no se corten con atuendos más llamativos.

El tocado, además de apoyar un estilo, además de darte un toque de personalidad y diferenciarte, aunque lleves la misma prenda estándar que está en el mercado, es quizás el complemento con el que más se puede jugar para conseguir una imagen favorecedora. Y esto no lo sabemos hasta que no lo hemos llevado (correctamente, claro) alguna vez.

Tener personalidad en el vestir es ser original, diferente. No estrafalario ni atrevido. Sólo ir acorde con tu persona y sentirse segura/o y guapa/o con lo que se lleva. Que no es fácil. Un tocado puede llevarse siempre y ser un complemento informal, para coordinar con ropa de Zara o Berska. Sin duda, puede ayudarte a apoyar tu personalidad. Sólo hay que saber elegir y combinar, y atreverse. El resultado nos encantará.

Soy muy observadora y me fijo cada vez que veo una boda, que parece que es el único espacio en el que nos atrevemos con los tocados. Las mujeres se sienten algo presionadas en llevar puesto uno en una boda, como un chal, y el resultado son decenas de ellas, en la misma boda con las mismas plumas de distintos colores. Eso me hace volver a mi estudio y ponerme a coser inmediatamente.

Si el tocado es para una celebración especial, como una boda, antes de hacerlo para alguna chica, le pido que me enseñen el traje con el que se lo quieren poner, y yo les suelo sugerir después de halar con ellas un poco, saber cómo son físicamente, qué complementos llevarán, qué tipo de acontecimiento es, si es de día o de noche, etc. Una vez que tengo datos suficientes les hago varias sugerencias y entre las dos elegimos cuál es el más apropiado. Suelo sugerirles algo que se puedan volver a poner en otra ocasión, y ¡no hace falta que sea una boda!

Yo suelo recomendar lo que yo me pondría. Es decir, quiero que se vean y se sientan guapas pero también cómodas. Quiero que se olviden que tienen un tocado y sólo lo recuerden cuando la gente le diga qué bien las ven, así que suelo recomendar un peinado muy simple: una buena cola de caballo o suelto, con la raya al medio y esas grandes ondas que tanto favorecen.

Y por supuesto les recomiendo que se atrevan con los vaqueros…Yo, hasta ahora, ¡¡sólo me los he puesto con jeans!! Son perfectos para una cena o una fiesta informal. Alegran, favorecen y dan personalidad a cualquier traje, y sin duda, a los vaqueros y a las camisetas blancas.

Los Gabinetes de las Maravillas eran, hacia el siglo XVI, los lugares donde se exponían curiosidades y hallazgos, eran los antecesores directos de los Museos. Este es el nombre con que bauticé a este espacio que, actualmente, diseña y realiza tocados. El Gabinete de las Maravillas no existe (bueno, si, es un estudio muy bonito en el centro de Sevilla) pero sobre todo es un espacio mental, aunque suene pedante. Mental porque trabajo cerca de la cabeza y mental porque lo que surge de la mía es un ejercicio muy sencillo pero muy depurado de moda. Actualmente sólo hago tocados, pero está en marcha otra pequeña colección que ya os anunciaré en breve.

Cristina Vázquez es Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla en la especiaalidad de Conservación y Restauración de Obras de Arte y ligada a los Museos Andaluces desde 1997 trabajando como restauradora, catalogadora y en el montaje de exposiciones, desde el 2006 me dedico al diseño y la creación de tocados con la empresa El Gabinete de las Maravillas y colaborando con un pintor, Jorge Hernández en un proyecto llamado Mejor Te Invento (premiado por el Ayuntamiento de Sevilla por su iniciativa empresarial, en el que se unen arte y diseño creando y diseñando objetos cotidianos (mesas y lámparas) basado en la obra de este artistas plástico con el fin de acercar el arte contemporáneo a todos..

Los tocados del Gabinete de las Maravillas los puedes encontrar en Doce C/Virgen de Regla, 21 41011Sevilla


La liberación del hombre por Lorentzo Antúnez

El hombre, eterno desdichado en moda. Incapaz de mantener el ritmo en esta veloz carrera de las tendencias. La mujer por el contrario, se calza sus Louboutin de quince centímetros y consigue llegar a la meta.

Es curioso analizar este aspecto de la moda. ¿Por qué un hombre no es capaz de mostrarse interesado en zapatos y abrigos? ¿Es porque entonces pasa a ser menos hombre, menos masculino? Y es curioso también porque hasta hace pocos años era la mujer la que no podía lucir lo que quisiera. Sin embargo, atrás quedaron aquellos años de vestidos que no dejaban ver un ápice de la piel y trajes de baño como escafandras. Ahora la mujer usa minifaldas, bikinis y pantalones en todas sus variantes. ¿Es el momento de la liberación del hombre?

Lo que es cierto es que, actualmente y en la mayoría de los casos, sólo una mujer puede permitirse el lujo de pasear con una revista Vogue bajo el brazo. En el hombre queda prohibida cualquier manifestación que ponga en entredicho su integridad masculina.
Reconozcámoslo. Estamos excluidos, desterrados y abandonados en el terreno de la moda, a pesar de que Christian Dior creara uno de los imperios del lujo de mayor calidad de todos los tiempos, mejor que el que crearon muchas mujeres. Y Valentino, y Saint-Laurent, y Lagerfeld, y de la Renta, y Versace, y Armani…Todos hombres. Hemos demostrado tener esa sensibilidad de creación y sin embargo, seguimos teniendo las mismas dificultades para confesar amor por la moda.

El hombre del siglo XXI sigue sin poder mirar más allá del traje de chaqueta oscuro, la corbata lisa y el vaquero tradicional. ¿Pitillos rojos? ¿Pañuelos al cuello? ¿Bolsos masculinos? ¿De qué manicomio te has escapado?

Por eso creo que desde aquí, en esta oportunidad que se me ha dado para expresar mi opinión, habría que fomentar la moda masculina. Porque podemos, debemos y, lo más importante, algunos queremos.

Pero mientras sigamos mostrándonos incómodos luciendo lo que queramos, no podremos ser plenamente libres. Ojo, no quiero que los hombres luzcan faldas ni zapatos de tacón, simplemente pido lo justo para un género que ha demostrado con creces su valía y su apuesta por el cambio.

Lorentzo Antúnez es estudiante de Medicina en Sevilla y cita a Gandhi cuando le preguntas una frase que le defina: ‘Uno debe ser el cambio que quiere ver el mundo’. Le puedes encontrar habitualmente en elblogmaschic.blogspot.com.