Esta es la temporada del color. Hace poco te hablábamos del azul Klein y no es el único que llena escaparates, armarios y calles.
Las propuestas que nos están haciendo pasan por la combinación intensa de colores, planos y con contraste, que nosotras seguimos porque estas mezclas nos ayudan y nos inspiran para estar más energéticas, con más ganas y más positivas. Además, nos permiten hacer nuevas combinaciones con prendas de años anteriores y rejuvenecerlas, y eso siempre nos gusta.
Dentro de este afán por llenarlo todo de color, han venido también los flúor, que no son del gusto de todos (seguro que muchos, cuando acabaron los ochenta renegaron de él) y que son difíciles de combinar, pero nosotras no nos resistimos a hacerte una propuesta para que los uses y también formen parte de estas combinaciones veraniegas.
Los colores fluorescentes son una clara herencia de los años ochenta, donde el House y sus derivados trajeron estos colores con tanta química. Seguro que todos hemos tenido muy cerca el amarillo flúor del Smiley (por cierto, te recomendamos que eches un vistazo a qué significa este icono y cómo se creó) y ninguno de nosotros se salvó de llevarlos, desde los cordones de los zapatos a los pasadores del pelo, camisetas y bufandas. En fin, te contamos todo esto porque nos gusta saber de dónde viene esta moda para poder repasarla y ver si podemos recuperar más propuestas.
También nos gusta ver cómo se aplican las tendencias en el arte, la música, etc… Así que tienes un videoclip de Spam, muy fluor
En España lo hemos empezado a ver pero de forma más tímida. Sin embargo, en los países europeos donde el punk tuvo más tradición y aún tiene herederos, han adoptado estos colores de una forma más radical, mezclándolo con este nuevo punk, como son UK o Irlanda. Así, es difícil encontrar una calle atiborrada de gente donde estos colores no destaquen sobre el resto y no hay tienda de moda que no lo lleve a sus escaparates.
Nosotras hemos experimentado con ellos y tenemos nuestras propias ideas, que compartimos contigo, a ver qué te parecen. Nuestra premisa es que no queremos abusar de ellos y tendremos cuidado en nuestras combinaciones. Aquí van nuestras claves:
Sencillez. Vamos a utilizar prendas flúor bastante sencillas, donde lo importante sea sólo el color y no la forma, como pueden ser camisetas de corte clásico y sin adornos ni estampados. Las combinaremos utilizando sólo un tono y con pantalones vaqueros y bambas.
De algodón. Buscaremos prendas flúor con mucho algodón y poca fibra, nos van a gustar más cuando se desgasten y se aclaren, estamos seguras. Además, evitaremos que los tejidos tengan componentes que los hagan brillar.
De colores. Las mezclas de flúor las haremos sobre todo con colores muy claros y neutros, como vaqueros gastados y blancos. No vamos a combinarlo con negro, que nos parece muy agresivo y hace destacar más de la cuenta la fluorescencia. No mezclaremos dos flúor en la misma combinación y tampoco llevaremos más de dos colores, si uno es flúor.
A la piscina. Si llevas un bañador flúor vas a ver qué efecto tan estupendo causa a tu moreno. Aunque aún andes poco bronceada va a dar la sensación de que estás mucho más. En Mujer hoy hemos encontrado estas propuestas.
A tus pies. Un detalle interesante y que nos gusta cómo sientan son los zapatos flúor. Permiten muchas combinaciones de color y estilos, al ser sólo un detalle. Eso si, nada de combinarlo con un bolso en el mismo tono ni de abusar de ellos.
Cuidado en los detalles. Aunque nos parezca que llevar complementos como pendientes o pulseras no van a destacar, los miraremos bien antes de salir a la calle con ellos. Muchas veces nos parecen pequeños pero el color atrae demasiadas miradas hacia ellos. Quizás probemos con pulseras y las mezclemos con otras del mismo color pero de otros tonos, para apaciguar su intensidad.
¿Cómo lo vas a llevar tú?
Haz la prueba, sólo una vez, y si te gusta, repites y si no, pues lo dejas. Pero ya verás, si pones atención es un espacio 100% inspirador. Te enseña, te hace pensar, te da nuevas perspectivas y encima, te da ideas creativas que ¿por qué no? Puedes hasta llevarlas a tu indumentaria (ya sabes que nosotros defendemos el estilo y el vestir como un medio de expresión y ¿qué mejor medio de expresión que el Arte para ello?).
Íbamos expresamente a ver la exposición de colectiva de libros hechos por artistas plásticos y poetas, titulada 



