Recuperando un clásico: El carrito para ir a la compra

No sólo hay que ir de compras por tiendas de moda. Todos tenemos nuestra cita obligada con el supermercado y con lo que se ha hablado de las bolsas de plástico últimamente, era obligado hablar de ello aquí también.

Lo que más me gusta de todo esto es que ser cuidadoso con la naturaleza es, contra lo que se pueda pensar, rentable para las marcas (no todo pasa por una inversión en tecnología ecológica, por ejemplo).  En la iniciativa de no-bolsas de Carrefour seguro que lo que tenían en mente sus directivos era el ahorro que para la marca supone no regalar las bolsas (y cobrarlas a 0,5 céntimos las de plástico y a 50 céntimos las reutilizables) y por la buena imagen que da asociarse con el Medio Ambiente (¿cuánto dinero se ha ahorrado en comunicación y en publicidad siendo ayer noticia del día en todos los medios de comunicación? Y encima… Noticia positiva). También Coca Cola abandera estas campañas ecológicas: Consume Coca Cola de tu zona para evitar que el transporte contamine, pero ¿no es también un ahorro para ellos en transporte?

 Creatividad al poder. Es cuestión de ser críticos, pensar un poco y seguro que todos encontramos opciones para que cuidar de la naturaleza y de nuestro bolsillo sea lo mismo. Las marcas y las empresas como nosotros, en casa.

En concreto, me encanta que se ponga de moda las bolsas reciclables. De hecho, es algo que llevo tiempo practicando: Si tengo bolsas, las vuelvo a utilizar (incluso como bolsas de basura para los plásticos) y si voy de compras y me quieren dar una pero ya llevo otras (o lo que compro me cabe en el bolso) pido que no me la den y lo guardo todo en la que ya llevo. Muchas veces las dependientas no me han entendido (¿Qué no quieres bolsa?), así que me alegro que a partir de ahora las cosas cambien.

 También mi novio me enseño las ventajas que tiene ir al súper con carrito: Sólo él y dos abuelas con problemas de espalda lo usaban en el barrio y la verdad, tiene muchas ventajas, además de las ecológicas: Para empezar, la carga pesa mucho menos al llevarla sobre ruedas. Si tienes problemas de espalda, ni te cuento y, encima, te permite llevar más cantidad de cosas y no tener que ir tantas veces a comprar.

Por eso, la primera vez que le acompañé al súper con el carrito decidí comprarme uno y ahora no voy sin él. Como además  no todos son los clásicos de abuela, hoy quería enseñarte los carritos que he encontrado y qué es importante tener en cuenta para comprarse uno.

carrito ikeaEl mío es de Casa. Es de rayas azules y verdes. El tejido es plastificado y tiene refuerzos metálicos por dentro, por tanto, no se puede plegar pero tiene como ventaja que es más fácil arrastrarlo aunque pese un poco. Eso sí, sólo tiene dos ruedas. De este tipo también son los de Ikea  y cuestan menos de 20 euros. En la foto, uno de los dos modelos de Ikea.

 carro de compra plegableSi te decantas por los plegables, porque no tienes dónde guardarlo, te recomiendo este de Vinçon. Está muy bien (además, incluso parece un maletín de ordenador, así que si lo tuyo es disimular y negar que vas al súper, este es tu carrito). También, como el de Ikea, está por debajo de los 20 euros. La desventaja es que será como una bolsa con ruedas, así que si necesitas llevar mucho peso, puede que te cueste más arrastrarlo.

carrito_rayasLos que realmente merecen la pena son los de cuatro ruedas. Así no te dañas la espalda y sólo tienes que empujar, no tirar. La marca Rolser quizás sea la más conocida y parece que sus carritos son de bastante calidad (no tienes más que mirar los que llevan las abuelas, todos son de Rolser y ellas… entienden de esto). Los encontrarás desde 40 euros (aunque hay variedad de modelos y precios: A Mireia le ha costado 54 eu. en el CI uno de esta marca) y sin duda, me quedo con este de rayas blancas y negras (es de la serie Lido, y encontrarás varios modelos: con 4 y 2 ruedas y plegables). Muy pop y muy estiloso para ir al súper.

carro bolsa isotermicaLa verdad es que el mundo del carrito se ha complicado mucho y ya no son lo que eran: De materiales ultraligeros, fáciles de limpiar o de plegar, modelos para ellas y para ellos, de sobrios colores o diseñados por Ágata Ruiz de la Prada y por supuesto, de todos los precios. Quizás lo más útil que algunos han incorporado es una bolsa isotérmica para congelados, como este. No sólo te mantiene el estado del producto, también evita que el resto se moje.

Si en tu ciudad no hay muchas tiendas donde encontrarlos, acude a El Corte Inglés porque allí vas a encontrar variedad, pero sobre todo a Internet: He encontrado que en la Ferretería Serra Perdragosa puedes comprar desde casa y tienen además mucha variedad en modelos, marcas, diseños y prestaciones.

¿Qué no eres de carrito y lo tuyo son las bolsas reutilizables? Pues eso, te lo contamos otro día.

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One Comment on “Recuperando un clásico: El carrito para ir a la compra”

  1. endoque dice:

    Puede que yo fuera pionero en lo de llevar carrito, pero tus modelos son más chic. El mío es humilde como un platito de pantrucas (que es una expresión que he leído en Internet).

    Lo compré en una ferretería, no digo más…


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